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Una madre salvadoreña quien huyó de su país a los Estados Unidos, después de que la Mara Salvatrucha la amenazó y asesinó a su hijo, ha acudido a un tribunal internacional para prevenir su deportación a El Salvador.

La mujer, representada por el Centro Nacional de Justicia Para Inmigrantes de Heartland Alliance (NIJC), está detenida en la custodia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en cárceles en un área rural en el sur de Illinois y en Missouri. La petición de NIJC a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sostiene que “D.S.” (identificada al público solo con sus iniciales para su protección) fue negada juicio justo y el derecho de pedir asilo, y que su deportación violaría leyes internacionales de derechos humanos. La petición pide a la Comisión Interamericana adoptar medidas cautelares dirigiendo al gobierno estadounidense a no deportar a D.S. y al gobierno salvadoreño a no emitir documentos de viaje que facilitarían su deportación. 
 
“Desafortunadamente, el proceso de asilo de los Estados Unidos le falló,” dijo Mark Fleming, coordinador de litigio nacional de NIJC. “Acudir a esta organización internacional es la última opción para evitar su deportación a El Salvador, donde ella sabe que es muy probable que puede perder su vida.” 
 
NIJC conoció a D.S. en una presentación de  información legal en una cárcel y se enteró de que ella asistió a su entrevista preliminar de asilo, conocida como entrevista de “miedo creíble,” por medio de teléfono, sin abogado, y sin información relacionada al proceso de asilo. Basado solamente en este proceso de entrevista breve, la oficina de asilo rechazó su solicitud de protección. NIJC solicitó una segunda entrevista, archivando una declaración con la oficina de asilo de  DHS explicando su historia y un memorándum legal explicando las razones por las cuales ella merece oportunidad de presentar su caso a un juez de inmigración. En una respuesta de solo un párrafo mandada por fax, DHS rechazó esta solicitud, negándole la oportunidad de presentar pruebas en apoyo a su petición. 
 
El Salvador, un país de 6.4 millones de personas, recientemente se hizo el país con más asesinatos del mundo y tiene el índice más alto de asesinatos de mujeres en el mundo. Miembros de la Mara Salvatrucha amenazaron a la familia de D.S. después de que su hijo mayor rehusó hacerse miembro de la pandilla. La pandilla extorsionó dinero y comida de D.S. y exigieron que entregara a su hija a la pandilla o de otra manera enfrentarse con la muerte.
Después de que el hijo mayor de D.S. huyó a los Estados Unidos, la pandilla tomo represalias y asesinó a su hijo menor. Sin manera de obtener protección en El Salvador, la hija de D.S. huyó a los Estados Unidos y D.S. la siguió. A lo largo de esta dura prueba, D.S. también sufrió graves abusos a manos de su pareja, el cual la impidió huir con sus hijos cuando éstos huyeron. No obstante, temiendo por su vida, ya sea a manos de la pandilla o de su pareja, D.S. también se vio obligada a huir El Salvador. 
 
“El hecho de que alguien como D.S. no puede pasar una entrevista de miedo creíble crea serias preocupaciones acerca de la capacidad de este proceso de evaluación para garantizar que los solicitantes de asilo legítimos tengan acceso a la protección,” dijo Ashley Huebner, abogada supervisora del proyecto de asilo de NIJC. “DHS detiene a sobrevivientes de la persecución traumatizados y los obliga a presentar argumentos legales complejos sin abogados ni información sobre sus derechos, y sin acceso a las pruebas. Lo peor es que cuando se cometen errores en este proceso, estas personas tienen ninguna posibilidad de lograr que un cuerpo de apelación revoque esa decisión.”